Ser padre/madre en hemodiálisis


Nadie habla de lo que es ser padre o madre en hemodiálisis. La enfermedad renal me enseñó a convivir con el dolor, el cansancio y el miedo, pero nunca me enseñó algo mucho más difícil, ser padre o madre dentro de la enfermedad.

Nadie habla de esos niños que cambian parques por hospitales, de los hijos que ven a mamá o papá conectados a una máquina para seguir viviendo.

A veces escuchamos decir: “qué irresponsable tener un hijo estando enfermo”, pero lo que muchos no entienden es que nuestros hijos son la razón por la que seguimos luchando.

Sus risas nos sostienen, sus voces nos levantan, sus pequeñas manos nos dan la fuerza para afrontar cada sesión de hemodiálisis.

Porque esa máquina no es una condena, es la oportunidad de seguir aquí, de seguir amando, de seguir intentando correr detrás de nuestros hijos, aunque estemos cansados.

Y, ojalá, algún día la vida nos regale otra oportunidad a través de la donación de órganos, porque incluso dentro de la enfermedad …, la vida sigue latiendo, y el amor también.