Proyecto "One Trasplant for life"


El Proyecto "One Trasplant for Life" (un trasplante para toda la vida) describe un objetivo ambicioso en la medicina moderna, desarrollado por los especialistas del Hospital Universitario de La Paz de MadridFrancisco Hernández-Oliveros y Antonio Pérez Martínez.

Buscan lograr que el primer órgano trasplantado sea el único que un paciente necesite durante toda su existencia.

El reto actual de los trasplantes:

  • Durabilidad limitada: Los órganos no duran indefinidamente.
  • Fármacos de por vida: Los receptores deben tomar medicamentos inmunosupresores constantes para evitar el rechazo, los cuales generan toxicidad y efectos secundarios a largo plazo.
  • Necesidad de retrasplantes: La pérdida gradual del injerto obliga a muchos pacientes a volver a las listas de espera para un segundo o tercer trasplante.

Objetivos y funcionamiento:

  • Evitar el rechazo: Busca lograr trasplantes sin rechazo inmunológico a largo plazo.
  • Eliminar medicación: Pretende que los pacientes no necesiten fármacos inmunosupresores de por vida.
  • Técnica Dual Graft: Utiliza un doble injerto y una optimización de la terapia celular proveniente del donante para generar tolerancia en el órgano receptor. Además del órgano trasplantado, se administran células madre hematopoyéticas del mismo donante. De esta forma, durante un tiempo conviven en el receptor células de su sistema inmunitario y del donante. El objetivo es que el organismo desarrolle tolerancia inmunológica al nuevo órgano, en lugar de atacarlo. Esto podría permitir reducir de manera importante los inmunosupresores, que actualmente deben tomarse de forma crónica y pueden causar infecciones y otros efectos adversos. 
  • Impacto sanitario: Busca reducir de forma drástica la necesidad de retrasplantes y vaciar entre un 20 % y un 50 % las listas de espera asociadas.

¿Ya se ha conseguido evitar el rechazo?.

En los primeros casos comunicados, dos pacientes, Yassin y Nora, llevan más de cinco años con el órgano funcionando de forma estable y sin signos de rechazo, utilizando una cantidad mínima de inmunosupresores. Los resultados se han publicado en Communications Medicine. 

Pero hay una precisión importante: todavía no significa que se haya encontrado una cura universal contra el rechazo. Son resultados iniciales en un número muy reducido de pacientes y se plantea ahora un ensayo clínico de fase I para estudiar la seguridad de la estrategia.

Se necesita mucha más investigación antes de saber si puede aplicarse de forma generalizada. 

La idea resulta especialmente interesante porque intenta cambiar el problema de raíz: en vez de mantener al sistema inmunitario permanentemente “apagado” con medicamentos, busca enseñarle a tolerar el órgano del donante.